El mal del sueño ataca al alma de la persona que lo padece, el sentimiento llega al paroxismo y es la analogía en vida del propio infierno, uno en sueños sufre las más metódicas torturas, cae de una atracción de feria una y otra vez, le falta el oxígeno como cuando a un usurero le meten la cabeza en un pozo una y otra vez… pierde la noción de la realidad y es capaz de volar teniendo vértigos y regalando sus flujos estomacales al mundo real.
El mal del sueño es cosa de seres sensibles, de torturados por la culpa, de personas que quieren ser santas… y están siempre con el pecho contraído por el peso de las leyes humanas, inteligibles y paradigmáticas, gracias al miedo a Dios.
Dios si estás ahí, envíame la purga con forma de fuego ya que este tiene la propiedad de purgar el alma… en el infierno se baila SKA.

Qué bueno tío.
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